La mejor temporada para viajar a El Cairo es durante los meses más fríos, de noviembre a febrero. En esta época, las temperaturas son más moderadas, lo que hace más cómodas las actividades al aire libre y las visitas turísticas. Puedes explorar las atracciones más emblemáticas de la ciudad, como las Pirámides de Guiza y el Museo Egipcio, sin sofocarte de calor. Explorar los bulliciosos mercados de El Cairo y deambular por los lugares históricos resulta más agradable sin el calor abrasador de los meses de verano. Además, la menor afluencia de visitantes durante esta temporada proporciona una experiencia más serena y envolvente.